Algunos préstamos del español en tagalo
De
todos es sabido que el tagalo, de origen austronésico, es una de las lenguas
más importantes habladas hoy en Filipinas.[1] Más desconocido es el
hecho de que está repleta de préstamos lingüísticos del español, lo que no es
extraño si se tiene en cuenta el pasado que unió a ambas lenguas en ese
territorio.
En
la asigantura de Dialectología Hispánica tuve mi primer acercamiento al tagalo,
pero ha sido este año cuando he podido disfrutar de algunas de sus palabras de
la mano de varias estudiantes filipinas que aprendían español en mi clase y
que iban descubriendo con sorpresa el origen español de muchas de las palabras
que han usado desde su más tierna infancia sin sospechar su origen.
En nuestras clases, surgió desde el más conocido Kumusta / Kamusta para saludar y decir ‘hola’, hasta palabras ya más específicas de ámbitos diversos. Al estudiar la comida, descubrimos que relyenong ('relleno') es una palabra que se usa para hablar de una receta de pescado que se vacía y su carne se mezcla con verduras y especias y se rellena de nuevo para asarlo o freírlo,[2] o de que las yemas son un postre de yema con azúcar que nos recuerdan al de ciudades como Ávila, pero que en el caso filipino se realiza con leche condensada.[3]
Al
hablar de la vivienda y de los espacios de la ciudad, encontramos términos como
barrio que, en tagalo (baryo), ha quedado relegado al ‘barrio
marginal’, al antagónico lujo (luho), o a voces como banco
(bangko) o encanto (engkanto)
con el significado de ‘espíritus mágicos’. Otras palabras surgían sin un hilo
conductor temático, como fue el caso de alhajas, (alahas)
‘joyas’, silbato y pito, alzar (altsa) y alzarse
con el significado de ‘sublevarse’ (mag-alsa).
Pero, sin duda, las palabras que más risas generaban eran los insultos como bobo
o inútil (inutil), y, las preferidas de todos, chismes, chismear
(tsismis) y chismoso/-a (tsismoso/a).[4]
Poder
enseñar en una clase multicultural es uno de los mayores privilegios que tiene
el profesor de lenguas, y así es como me he sentido este año. Ha sido un curso
académico muy enriquecedor en el que he tenido la oportunidad de conocer a
personas maravillosas de diversas partes del mundo que me han acercado a parte
de su cultura y su lengua. Entre ellas, quiero destacar a mi alumnado filipino,
con el que he compartido momentos inolvidables que guardaré siempre con mucho
cariño.
[1] Para más información sobre su vitalidad
y el número de hablantes, consúltese https://www.ethnologue.com/language/tgl/#typology.
[2] Véase la receta en el siguiente enlace:
https://www.youtube.com/watch?v=oIi2reXd33k
[3] Para aprender a cocinarlo, véase: https://www.kawalingpinoy.com/yema/
[4] Si quieres conocer muchos más préstamos
y aprender sobre su tipo de género, te recomiendo visitar la siguiente obra: Blazado, C. (2025). Préstamos
del castellano en el tagalo. Proyecto Gender in Language.
www.genderinlanguage.com/tagalo/prestamos
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